Un golazo de Paul Scholes en el minuto 14 de partido sirvió para dejar al Barça, por segundo año consecutivo, sin títulos. El Barça se mostró como en la ida, con el mejor juego desplegado en lo que va de temporada, aunque tampoco es muy difícil superar el mediocre nivel que están desplegando los azulgranas en las competiciones domésticas.
El partido comenzó de una manera vertiginosa, Messi encaró al borde del área a Scholes y cayó derribado al borde de la la línea. Los jugadores azulgranas pidieron el penalti, pero el árbitro del partido Fandel, acertó al señalar únicamente falta. Los primeros diez minutos fueron exclusivamente del Barça, que se mostraba muy superior al Manchester United, con mucho toque de balón y controlando perfectamente el ritmo del partido, aprovechando la rapidez de Messi en las contras cuando el lateral que le cubría, Patrice Evra, subía dejando una auténtica autopista para el crack argentino.
Pero, poco a poco, el Manchester United adelantaba las líneas, lo que dificultaba el juego de los de Rijkaard al aumentar considerablemente la presión. Y fruto de esa presión llegó el único gol del encuentro, un mal despeje del lateral italiano Zambrotta, fue recogido más allá de la frontal del área, por el inagotable Paul Scholes, que con un tremendo derechazo colo el balón en las mallas de la portería azulgrana. Con el gol, el ritmo del partido cambió, el dominio pasaba a manos del Manchester que creó varias ocasiones para irse al descanso con un marcador más abultado, aunque el Barça también tuvo sus opciones de empatar, primero con un disparo de Messi parado por Van der Sar, y luego, con dos tiros que rozaron los postes por parte de Deco.
El principio de la segunda parte fue igual que el de la primera, con dominio del Barça y, otra vez, el Manchester comenzaba su fuerte presión. El Manchester pudo sentenciar la eliminatoria con ocasiones primero de Nani, y luego por parte del “apache” Tevez. Las ocasiones del Barça en la segunda mitad se contaron con cuentagotas, aunque el final del partido el Manchester supo defender el marcador por mucho que el Barça se volcase hacia la porteria defendida por Edwin van der Sar.
Se esfumó la última carta que le quedaba al Barça esta temporada, ya que matemáticamente es imposible ya que pueda optar por la Liga, una Liga que ganará seguramente su máximo rival, con el morbo añadido de ver al conjunto azulgrana haciendo el pasillo de honor al Madrid.
Una temporada que deberá servir a los azulgranas de referente, de dejarse de tonterías de niños y entrenar debido a lo que cobran, y de olvidarse de que son “Los Fantásticos”.
Mayo 3, 2008 a las 8:50 am
En tus manos mi futuro. Conducelo y guiame. j11